¿Cómo convertirse en fotógrafo de National Geographic?

“¿Quién de ustedes quisiera estar aquí arriba?” dijo después de saludar… La buena noticia, según Mauricio Ramos, es que todos podríamos lograrlo: ser un fotógrafo de National Geographic. Estamos en el Photofest 2015, en Querétaro, y  Mauricio nos relata su historia.

Esta imagen de una mujer chiapaneca aparece  en la revista National Geographic en Español, edición de octubre de 2014. Mauricio la tomó para un artículo sobre el maíz.

Esta imagen de una mujer chiapaneca aparece  en la revista National Geographic en Español, edición de octubre de 2014. Mauricio la tomó para un artículo sobre el maíz.

De acuerdo con Mauricio, todos podríamos; pero como a él, nos llevará tiempo y mucho esfuerzo “no les digo que tres semanas o tres meses o un año”. A Mauricio le llevó doce años, desde su primer entrevista donde le dijeron “no estás listo” hasta su primer comisión: una sola foto supervisada por el director de arte.

Mauricio empezó como fotógrafo para Geomundo en los noventa. En el 97 se abrió la franquicia de National Geographic en México así que se animó a presentar 20 transparencias que tomó en Bolivia; ahí fue cuando se lo dijeron:

“Tus fotos son muy bonitas pero no cuentan una historia; no estás listo para National Geographic”

Bueno, entonces ¿Qué hace falta para ser fotógrafo de National Geographic además de tomar fotos bonitas y tiempo y dedicación? 

 

Hazlo diferente

Hoy todo mundo puede ser fotógrafo. Es verdad; las cámaras son accesibles, las fotos inmediatas, el internet es biblia y escaparate. A su vez el mundo se achica a diario: todos saben un segundo o tercer idioma, los vuelos son baratos y las guías de viaje certeras.

¿El resultado? Hay miles de fotos bonitas del tema que se nos pueda ocurrir y casi todas serán iguales. Aquí viene pues el primer gran consejo de Mauricio:

Si alguna vez visitas Chichén Itzá, ¡no tomes esta foto!

Hay que agacharse, arrastrarse, trepar a una azotea, esperar muchas horas, volver una y otra vez para que tus fotos puedan ser distintas y revelar algo que los demás no han visto.

 

Hazlo bien a la primera

La imagen que buscamos se puede presentar en los primeros cinco minutos, pero “te puedes tardar un año”, lo importante es que cuando se presente la oportunidad estemos preparados para aprovecharla.

Mauricio relata la historia del tigre que retrató en el zoológico de Zacango. Visitó la jaula donde estaría, la forró de negro, preparó sus luces y un nicho para ocultarse detrás de la reja.

El día de la foto el tigre se asomó un par de segundos por la puerta de la jaula y se ocultó. En ese momento Mauricio hizo un disparo. El resultado fue una foto perfecta por que Mauricio se preparó y supo cómo tomar la foto en el momento preciso.

 

Tómate tu tiempo

A veces la verdad y la belleza se toman su tiempo para desvelarse.

Cuando se fotografía un sujeto de forma furtiva, sin hacerse notar, se puede retratar un momento de realidad pura y perfecta como lo recomendaba Henri Cartier-Bresson, pero ¿cuántas imágenes se pueden hacer antes de que alguien te note?, y eso si no te vieron venir desde antes.

Una vez que el sujeto te nota “la personalidad se oculta en un lugar donde la cámara no puede alcanzarla” y es trabajo del fotógrafo tomarse el tiempo de establecer esa confianza para que la personalidad salga de su escondite.

Retratos de Mauricio para la UNICEF

Este método tiene la ventaja de que se llega a conocer mejor al sujeto, y así se puede capturar una imagen más íntima y reveladora. Mauricio opina que siempre hay que pedir permiso a la gente que se fotografía, y aunque muchos fotógrafos no pensemos así, el hacerlo te obliga a crear este vínculo.

Aún cuando se trate de un edificio o un mango toma el tiempo de conocerlo y apreciarlo: sus ángulos, la actividad a su alrededor, su aspecto con diferentes iluminaciones, a diferentes horas.

 

Cuenta una historia

Al fin, lo más importante, y lo más difícil. Tus imágenes deben ser “bonitas” o “interesantes”, por supuesto,  pero de poco sirve esto si la imagen no nos dice nada. Una historia puede ser muy simple o muy compleja, lo importante es que al trabajar podamos preguntarnos y responder:

¿Quién es el sujeto?, ¿Qué le está sucediendo?, ¿Qué hace? y ¿Qué siente? ¿De dónde viene? o ¿A dónde va?

Esta imagen tomada por Stanley Kubrick cuenta una historia completa: el presidente de los EE.UU. murió, su sucesor ya está elegido y el pueblo está triste.

Esta imagen tomada por Stanley Kubrick cuenta una historia completa: el presidente de los EE.UU. murió, su sucesor ya está elegido y el pueblo está triste.

“En ocasiones, en una sola imagen debo contar la historia y qué fue lo que pasó”

Mientras más detalles y emociones revele una imagen esta será mas fuerte al grado que una sola imagen puede contar una historia, aunque lo más frecuente es que se trate de un ensayo o colección la que se encargue de hacerlo.

 

¡Yúju, tengo que ir a trabajar!

Mauricio empezó su carrera alrededor de 1994 y cuando tuvo su oportunidad en National Geographic fue rechazado por no “estar listo”. En lugar de resignarse tomar fotos de bodas por el dinero Mauricio se tomó el reto personal y perseveró doce años hasta lograr su meta.

"Aún sigo esperando mi boleto para ir a fotografiar gorilas en el Congo"

 

Mauricio Ramos
Fotógrafo de aventuras, documental y colaborador de National Geographic en Español.
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Biografía

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